Con el poeta Ángel Guinda
En el Centro Cívico Cultural de Ejea de los Caballeros.

Escrito a las 22:38 :: por peperamón
dscf1231.jpg
Ángel Guinda en el Centro Cívico Cultural de Ejea de los Caballeros.
Presentado por el coordinador del evento: Samuel Alonso.
.
Hacía muchos años que no veía a Ángel Guinda; tendría treinta años cuando era maestro en la villa de Luesia, cuando su cabellera era una profusión de pelos largos tras una frente muy despejada.
Sabía, descendía de Biel y de Uncastillo, donde solía pasar muchos veranos con sus abuelos y del cariño que sintió por estos lugares, que le impulsaron a bautizar sus colecciones con nombres de esta tierra, como “Puyal”, en honor a la virgen e iglesia de Luesia.
Aunque en la distancia, siempre he seguido la trayectoria de Ángel Guinda, el poeta universal descendiente de nuestras Cinco Villas, Coautor de la letra del Himno de Aragon, autor de más de veinte libros y del manifiesto Poesía útil, que reivindica “una poesía que sea no sólo objeto de belleza sino también sujeto de conducta, una poesía que sirva al ser humano: moralmente para vivir; estéticamente, para gozar; y culturalmente, para ensanchar y afianzar su saber”.
En alguna ocasión, lo he traído a mi blog, *recordar*; pero hoy, en el Centro Cívico Cultural de Ejea de los Caballero, donde se ha celebrado la “Semana del Libro” , he tenido la suerte de conversar con Ángel Guinda, tras su charla coloquio sobre la “Memoria sentimental”, donde ha desgranado su afectividad vivida, testimonios y momentos difíciles de olvidar, siempre acompañados de bellos poemas, escritos en distintos momentos y circunstancias de su vida, que aparecen en sus libros. *Ver su página*
Entre varios poemas recitados, algunos cantados desde la misma tribuna, nos ha traído un poema inédito, titulado “Entrevista a mi mismo”, que ha sido muy aplaudido y me lo ha regalado firmado por él.
Es un honor para mí, poder insertar en mi blog, este poema inédito de Ángel Guinda, que ha leído hoy en Ejea de los Caballeros y quedo muy agradecido por ello.
angelguinda465.jpg
,

El barro en sus manos dejó de ser barro.
Una saga de alfareros, Los Berdiel.

Escrito a las 22:22 :: por peperamón
foto-familia.jpg
Arriba, Izda. Padres de Miguel, a la Dcha. el abuelo Ignacio Berdiel
abajo a la Izda. Miguel y sus hermanos
berdielllll464.jpg
Del folleto de la Diputación Provincial de Zaragoza. Homenaje 2006
.
El barro en sus manos dejó de ser barro…
Pronto hará un siglo que Ignacio Berdiel Ciprés, llegara a Ejea de los Caballeros siendo muy joven, desde su pueblo natal, San Julián de Banzo (Huesca) con el oficio de alfarero aprendido en Tamarite de Litera, y el objetivo de trabajar en un alfar de esta villa, haciendo botijos a tanto por unidad.
La fabricación era perfecta, pero los resultados en la cocción por parte de los encargados de la misma, eran desastrosos y el alfar fracasó.Pero Ignacio que había venido a Ejea para hacer cántaros y botijos, que es lo que sabía hacer, pronto encontró el lugar adecuado y el permiso del Ayuntamiento, en un “bural” debajo de las eras, para arrancar la arcilla, hacer buen barro y su primer horno, que con leñas y paja, coció durante tantos años las hermosas piezas que salían de sus manos: cántaros de una y dos asas, botijos y botijas o “rallos”, etc. e incluso, cuando se instalaron en Ejea los primeros vertidos, también Ignacio Berdiel fabricó las primeras tuberías de cerámica.

Cuando llegaba el verano, había que reponer y comprar botijos nuevos que hacían más fresca el agua, y los Berdiel, siempre tenían para los chicos que acompañaban al comprador, más veces compradora, una hucha de regalo. Así lo recuerdo yo siendo niño.
Mis abuelos, que vivían en las eras, sin aguas ni vertidos, usaban muchos cántaros; en unas “angarillas” de esparto cabían cuatro cántaros, que sobre una mula se traían de la Fuente Alta o de Rigor, y en cuatro viajes llenabas la tinaja, luego los dejabas llenos, algunos al sereno de la noche para tener agua fresca durante el día, y lógicamente siempre se rompía alguno.

Durante muchos años, en la familia Berdiel, Ignacio y su hijo Pablo, se unía a esta profesión de alfarero la de tejero, haciendo tejas y ladrillos.

El progreso, al dejar de ser útiles y necesarios aquellos elementos tan relacionados con el agua, marginaron estos oficios tan especiales, donde las manos juegan un primoroso papel.
Pero en la saga de los Berdiel, tras un periodo de inactividad, llegó Miguel, que desde muy niño había acariciado el barro con sus manos; dejó otras actividades y volvió al torno, creó nuevos elementos decorativos, ánforas, tinajas, jarrones y esbeltas piezas para lámparas, y sin marginar aquellos cántaros y rallos, que ya hicieron su padre y abuelo.

Hoy estuve con Miguel, acompañado de Fernando Vicente, su amigo y mi amigo, especialmente  en temas de ordenador; quedé admirado de su obra, de su exposición y del trabajo recién hecho, para atender los pedidos que salen a Francia para distribuirlos por Europa, como los que contemplamos con su firma, en los Centros del Corte Ingles de España y Portugal.

Hubiera querido fotografiar todo ese variado catálogo de piezas, cocidas y sin cocer, que aparecen en su taller y exposición; pero basta con conocer a Miguel, mirar sus manos moldeando el barro que gira sin cesar en el torno y captar su sensibilidad y entrega en este hermoso oficio, para comprender que con razón suficiente, la Diputación Provincial le Homenajeara el año 2006, como lo había hecho con su padre.

Desde mi blog, que comento mis vivencias en las Cinco Villas, hoy me ha llenado de satisfacción, visitar y charlar con Miguel, el magnífico alfarero y artista de la saga de los Berdiel, al que deseo lo mejor y les aconsejo visiten su página web para conocer su trabajo *Aquí*

.
dscf7883.jpg
Sus instalaciones en el Polígono de Valdeferrín de Ejea.
dscf7863.jpg
Miguel Berdiel entre sus cántaros y anforas.
dscf7873.jpg
Arriba, la exposición…
dscf7875.jpg
llena de variados elementos cerámicos…
dscf7876.jpg
que encajan en cualquier ambiente.
dscf7885.jpg
Esperando su llegada al horno.
dscf7878.jpg
Cántaros y botijos.
dscf7865.jpg

En Farasdués y su entorno.
Peirones en Cinco Villas.

Escrito a las 22:24 :: por peperamón
dscf7498.jpg
.
Peirón de San Isidro
.
dscf7502.jpg
Fue agavilladora.
dscf7506.jpg
Uno de los trillos unidos a la piedra.
dscf7501.jpg
Sigue siendo el carro….
Hace bastante tiempo, visitaron este lugar que hoy comento, mis amigos Rafael Margalé e Irene, su esposa, y me aconsejaron no dejara de hacerlo, para conocer el Peirón de San Isidro, y hoy, con un día espléndido, he decidido visitar ese montículo al otro lado del río Agonías, donde he sentido gran satisfacción, al conocer este flamante peirón con su capilla en lo alto, donde sin duda, estuvo la imagen de San Isidro, acompañado con sus devotos en la bendición de los campos que desde allí se divisan; pero visitando su entorno, con distintas máquinas y aperos agrícolas sobre piedras, entre almendros, olivos y matorrales, con clara sensación de abandono, me produce algo muy distinto a la satisfacción inicial.
Miro la cabaña al abrigo del cierzo y me imagino lo feliz que fue en ella Juan Trís, el hombre que “ornamento” este territorio con sus aperos, su trabajo y sobre todo, con el cariño que tenía hacia sus tierras.
Enfrente queda el pueblo y entre él y esta pequeña montaña, donde las almendras esperan que alguien venga a recogerlas, discurre el Agonías y en sus orillas, un rebaño de ganado lanar pasta tranquilo en el rastrojo.
He bajado por lado opuesto hasta el Canal de las Bardenas, que es el más suave, aunque más largo y, he llegado hasta el rebaño que está acompañado por su amo y pastor, Isidro Garcés Trís, muy amable y con ganas de charlar del ayer y del hoy, de recordar tiempos pasados cuando la ganadería era una actividad pujante y rentable, aunque no le dejó tiempo, ni para sacarse un carnet de conducir, que hoy le gustaría tener.
Me comenta, que en San Isidro, antes de reconstruir el peirón actual, hubo otro más antiguo; que en su extensión siempre hubo mucha piedra, antes de llevar sus trillos, la agavilladora, la sembradora y su carro, Juan Trís. Todo lo dejó precioso, ordenado y cuidándolo día a día; pero se hizo mayor; un día, dejo sus recuerdos, cerró su cabaña y se fue a residir a Ejea, donde cerró sus ojos para siempre.
Hoy al escribir este post, no quiero que sea un mero comentario sobre el Peirón de San Isidro en Farasdués, sino el recuerdo de afecto a un hombre que trabajó con cariño, para hacer este lugar más bello.

¡ Juan Tris, descanse en paz ! .

dscf7515.jpg
La cabaña al abrigo del cierzo….
dscf7512.jpg
Las paredes de la cabaña guardan sus recuerdos.
dscf7511.jpg
Sequizos almendros esperando recojan su fruto.
dscf7518.jpg
Isidro Garcés Tris, ganadero, amable y conversador.
dscf7507.jpg
Altitud 458m. Longitud 1 6 5 W 42 13 38 N

Visitando el pueblo de Farasdués.

Escrito a las 23:04 :: por peperamón
dscf7486.jpg
Portada de la Sociedad Gral Electra de Farasdués
.
dscf7495.jpg
Graneros utilizados por el Servicio Nacional del Trigo en los años 50
.
dscf7490.jpg
Escalera y rampa. Tras el Arco, el Horno de Farasdués
dscf7494.jpg
El Horno en plena actividad

Pues sí, además de tener un molino harinero movido con el agua de río Agonías, *recordar* las mismas aguas llegaron a producir energía eléctrica para alumbrar el pueblo, de otro modo no se entiende, llegaran a construir en esta población tan hermoso edificio, todo de piedra, cuya portada, luce el pomposo nombre de “Sociedad Gral. Electra de Farasdués”.
En la misma calle, más abajo, está lo que fueron almacenes del Servicio Nacional del Trigo en los años cincuenta, por cuyas escaleras, había que subir al hombro los sacos de trigo, y por unos tablones subir a lo alto del montón para descargar el grano. Vale más no recordar aquellos trabajos con sacos de más de setenta kilos.
La Plaza de Farasdués, es muy grande y muy bien dotada de buenos edificios, además de la iglesia y su casa parroquial.
En sus calles antiguas, no faltan estrecheces y arcos; pero el que está en las inmediaciones del horno, no lo había incluido en la página al hablar de Farasdués. *Ver*
Por él he llegado al horno, tras subir el desnivel, mitad cuesta, mitad escaleras, con unas barandillas de hierro entre ambas, que ayudan en la subida.

Y allí he conocido a Javier Giménez, el joven panadero de Orés, hijo de una familia que desde antiguo vienen trabajando en esta profesión, y que desde hace varios años, fabrica el pan en el horno de Farasdués, no solo para este pueblo, sino para abastecer, además, a Orés y Asín y en Ejea de los Caballeros, donde tanto se aprecia y se valoran sus buenas tortas de todo tipo.
Lo he cogido “con las manos en la masa” y comprendo no debo entretenerlo, por lo que volveré a charlar con él, más sosegados en otro momento. Me cuenta que lee mi blog, y sé que su hermano, Manuel, casado y residente en Nueva York, que estuvo, con su hijo muy pequeño, acompañándonos a los que fuimos a celebrar allí la “Fiesta de la Hispanidad” con el Grupo “Aires de Aragón” de Ejea de los Caballeros, en los años 1988 y 1992 y organizados por el bien conocido “Ejeano” Manuel Rodríguez, ha sido el responsable de llevar a buen término, el viaje de un gran y antiguo tractor de vapor, adquirido en aquel País por los Hermanos Miguel, para su colección de Maquinaria Agrícola en Ejea de los Caballeros, y que traeré a mi blog, con otras destacadas máquinas que poseen.
Hoy termino, pero volveré mañana.

nueva-york462.jpg
Desfile por la 5ªAvenida. Carroza del Grupo de Jota, y regalando cachirulos
.

Semana del Libro en Ejea de los Caballeros.
Recuerdo a Dña.Teresa Aban, que tanto leyó.

Escrito a las 7:21 :: por peperamón

Este año la semana del libro de Ejea de los Caballeros pretende hacer un ejercicio de memoria.
El programa plantea un acto de reflexión sobre la memoria histórica, la memoria sentimental, la memoria de lo rural, la memoria de la escuela…en definitiva la memoria literaria.
Durante una semana, del 29 de Septiembre al 5 de Octubre, narradores, poetas, editores y especialistas mostrarán su particular mirada de la vida y de los libros desde la evocación y el recuerdo.

La semana está repleta de presentación de libros, autores y editoriales, charlas-coloquio, cuentacuentos, etc. con la participación de muy conocidos escritores y poetas.
Toda la programación puede leerla en la página del Ayuntamiento de Ejea. *Aquí*

Y para mí, después de haber escuchado hoy al escritor Luís Landero, el recuerdo de escritos y poesía de mi niñez, me lo trae la noticia leída en la “Voz de Ejea”, escrita por Elvira Naudín, bajo el título “Homenaje a Teresa Aban”, notificándonos su fallecimiento el 4 de Septiembre pasado y acompañando a la noticia, una de las poesías de Dña. Teresa, (la que leyó el día que tomó posesión de su escuela en Ejea),
Fue Dña. Teresa Aban la esposa de Dn. Jacinto Barco, ambos Maestros en las Escuelas Nacionales, desde aquellos difíciles años de finales de los treinta.
Su vocación por el teatro y la poesía sabían transmitirla de tal modo, que sus representaciones en aquel Teatro Imperio, de obras teatrales y musicales, eran todo un éxito. ¡Cuantas niñas, para estos espectáculos, aprendieron a bailar el vals, poniendo sus pies sobre los de D. Jacinto! y, ¿Cuantos niños aprendimos a recitar, con las poesías escritas por ellos mismos? Aún no he olvidado, la recitada, siendo muy niño, en aquellos emotivos “Día de la madre”, y que nunca supe quien de los dos era el autor, Dña.Teresa o de D. Jacinto, porque los dos enseñaban y corregían con el mismo criterio, destacando D. Jacinto en el buen gusto en las representaciones de bailes y música y Dña. Teresa en las obras de teatro.
Gracias Elvira por acercarnos la noticia, que nos hace recordar con cariño, aquellos Maestros que desde la Escuela y su vivienda en la Calle del Toril, infundieron respeto, constancia en el trabajo y amor a todo bello, a partir de la Literatura, y me dan la oportunidad de manifestar mi pesar a sus hijos.
Descanse en paz Dña Teresa Aban con su esposo D. Jacinto Barco.

Paginas (111): [1] 2 3 » ... Ultima »